La SALUD es el bien más preciado que poseemos y todos estamos interesados en conservarla.

Por lo tanto, debemos esforzarnos constantemente en llevar una vida sana.

A pesar de todo, nadie está libre de problemas de salud. Hay muchos tipos de síndromes menores que son inevitables y que deben aceptarse como una consecuencia del hecho de vivir. Pueden ser difíciles de evitar, pero pueden mejorarse y aliviarse muchas veces gracias a la automedicación o a otras medidas de autocuidado.


¿qué es las automedicación?

La utilización de los medicamentos que pueden adquirirse sin prescripción médica es en la actualidad una práctica generalmente aceptada como parte importante en el cuidado de la salud. Además, está en concordancia con el deseo cada vez más difundido de que todos tenemos que ocuparnos de nuestra propia salud. Cuando se aplica correctamente, la automedicación puede incluso ahorrar gastos a los sistemas nacionales de atención de la salud.

Los médicos están de acuerdo en que:

  1. La automedicación es el uso que hacen los pacientes de medicamentos de venta libre para el tratamiento de síntomas y dolencias de carácter leve.
  2. El paciente asume toda la responsabilidad de su tratamiento. Por lo tanto, es importante leer atentamente el prospecto que acompaña al medicamento.
  3. Los médicos y farmacéuticos desarrollan un papel muy importante en lo que respecta a proporcionar atención médica e información a los pacientes sobre la automedicación y el uso racional de los medicamentos. Los fabricantes son los principales suministradores de información sobre medicamentos.
  4. El período durante el cual una persona puede automedicarse variará según las circunstancias, aunque por lo general nunca debe prolongarse más de tres a siete días.
  5. Todos los medicamentos, incluidos los de automedicación, se fabrican de acuerdo con las normas de seguridad, calidad y eficacia de la UE.
  6. La automedicación no resulta conveniente y, por lo tanto, habría que consultar al médico, en las siguientes situaciones:
    • cuando los síntomas persisten
    • cuando se produce un empeoramiento
    • cuando hay fuertes dolores
    • cuando se han probado sin éxito uno o más medicamentos
    • cuando se han observado efectos indeseados
    • cuando se considera que los síntomas son graves
    • cuando se tienen problemas psicológicos como ansiedadi, inquietudii, depresióniii, letargiaiv, agitaciónvo hiperexcitabilidadvi.
  7. Se deben extremar las precauciones durante el embarazo y la lactancia, o cuando se administran medicamentos a bebés o niños de corta edad.


en la práctica

Entre los síntomas y síndromes menores que pueden tratarse con productos de automedicación figuran, por ejemplo:

  • los resfriados y las gripes
  • la tos
  • los dolores de garganta
  • las infecciones nasales recurrentes (entre ellas la fiebre del heno)
  • las úlceras bucales
  • la digestión pesada o difícil (incluido el ardor de estómago)
  • las deposiciones infrecuentes o difíciles (estreñimiento)
  • los vómitos, la diarrea
  • las almorranas (hemorroides)
  • las quemaduras solares
  • las verrugas
  • los dolores leves a moderados, tales como los dolores de cabeza o musculares
  • los problemas cutáneos moderados: por ejemplo cortes, picaduras de insectos, eczemas, etcétera.